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¿Está la IA destruyendo el empleo?

Is AI Destroying Jobs?

PublicadoPublished 10 sep 2025 · 5 min

Los jóvenes en todo el mundo están teniendo cada vez más problemas para encontrar trabajo. Las oportunidades de pasantías o puestos junior menguan, a la vez que exigen requisitos cada vez más inalcanzables. En este escenario, algunos sugieren que esto se debe a la irrupción de la Inteligencia Artificial (IA). Así, en el mundo del trabajo actual, la IA se convierte en un arma de doble filo: una gran ventaja a la hora de trabajar, pero también parte de la competencia.

Young people around the world are facing increasing difficulties in finding work. Opportunities for internships or junior positions are shrinking, while demanding ever-more unattainable requirements. In this scenario, some suggest that this is due to the emergence of Artificial Intelligence (AI). Thus, in today's world of work, AI becomes a double-edged sword: a major advantage when working, but also part of the competition.

Las tareas que los entry-level jobs implican —recolección y registro de datos, escritura, recopilación de información y tareas de asistencia— son fácilmente reemplazables por la inteligencia artificial. Así, en el mundo del trabajo actual, la IA es un arma de doble filo para los jóvenes: una gran ventaja a nivel productivo, a la vez que se transforma en competencia.

No solo son fácilmente automatizables, sino que los mismos empleadores están cada vez más dispuestos a hacerlo. Según el reporte Future of Jobs 2025 del World Economic Forum, un 41% de los empleadores esperan reducir su fuerza de trabajo gracias a la implementación de IA. Esta puede automatizar el trabajo de las personas fácilmente y con bajos costos. Esto afecta principalmente a los jóvenes, que entraban a la fuerza laboral a desempeñar dichas tareas básicas con el fin de adquirir experiencia y desarrollarse profesionalmente.

Cada vez más empleadores usan IA en trabajos que los pasantes solían hacer. Un 37% de los empleadores prefiere esta tecnología antes que a pasantes. A esto se suma que los puestos que aún se encuentran disponibles tienen una remuneración menor que antes, ya que se espera que utilicen IA, lo que abarata los costos laborales.

Todo esto genera un gran problema a futuro: sin pasantías o trabajos junior, no se entrena a trabajadores para que puedan hacer tareas complejas. Ganar en tiempo y dinero hoy le cuesta productividad a futuro a las empresas. La generación de puestos de trabajo tiene que adaptarse a esta nueva tecnología, y no generar puestos que puedan ser fácilmente reemplazables en el futuro.

¿Puede salvarnos la universidad?

Un dato particular de esta tendencia es que esta está afectando gravemente a jóvenes con estudios universitarios. Mientras que antes se creía que ir a la universidad garantizaba un buen empleo o inclusive movilidad social ascendente, esa ya no es la realidad. Según los especialistas, la IA puede aumentar el desempleo en los white-collar jobs y otros roles administrativos, que son los que requieren trabajadores educados por las universidades. Inclusive carreras que se consideraban útiles o bien pagas para el futuro, como las relacionadas a la programación y a la informática, están siendo reemplazadas por la IA, que es una excelente herramienta de coding.

Además, estos jóvenes, al mismo tiempo que los empleadores, consideran que una de las causas de este problema es el desfase de conocimientos de las universidades. La educación superior está preparando para un mercado laboral que ya no existe. Los programas están desactualizados y en muchas carreras hay pocas oportunidades para adquirir experiencia práctica relevante para los puestos de hoy en día. Este no es un problema derivado exclusivamente del uso de la IA, sino una tendencia generalizada de la educación superior. Frente a la irrupción de las nuevas tecnologías, la burocracia universitaria no logra ponerse al día con las nuevas prácticas.

¿Qué más sabemos sobre el impacto general de la IA en el trabajo?

El World Economic Forum considera a la IA como una de las principales corrientes de transformación de la economía global, con múltiples empresas corriendo a incorporar esta tecnología a sus modelos de producción. La parte optimista cree que la IA puede generar nuevos puestos de trabajo, ya que hay muchos empleos que están solo parcialmente expuestos a la automatización, por lo que podrían ser complementados por la IA, a la vez que esta crea categorías de trabajo que hoy no nos imaginamos. Es decir, solo ciertas tareas y funciones serán automatizadas y realizadas por IA, y esto será una adición al trabajo que realizan las personas.

Inclusive, la IA puede tener un efecto democratizador en la alfabetización y educación digital, al ser una tecnología tan fácilmente disponible que puede usarse con fines tecnológicos. Esto tiene efectos positivos en el empleo al facilitar la construcción de habilidades tecnológicas y, en consecuencia, mejorar las posibilidades de empleabilidad. Entonces, en vez de eliminar las oportunidades de entrada, las empresas deberían usar la IA para entrenar a la próxima generación de profesionales.

Sin embargo, la IA también está teniendo un impacto negativo en el mercado de trabajo en su conjunto, no solo los jóvenes. Los algoritmos de IA están potenciando la economía de plataformas, y con ella, la precarización laboral que esta trae cuando la regulación e inclusión no existen. En América Latina y el Caribe, casi el 40 por ciento de los trabajadores de plataformas están excluidos de la cobertura de salud y seguridad social.

Además, los pocos empleos que emergen para sostener la IA economy son precarizados y con malas condiciones laborales y salariales. Se los conoce como empleos “invisibles”, como por ejemplo, los anotadores de datos y los moderadores de contenido, entre otros trabajos que implican corregir, verificar y hacer ciertas tareas que a la IA se le dificulta. Estos roles, que implican largas horas de trabajo y poca protección frente a contenido violento, aparecen principalmente en países del sur global. Así, se alimentan las dinámicas históricas en donde el sur global contribuye al desarrollo de IA en empresas del norte global, sin recibir beneficios proporcionales, lo que plantea desafíos éticos y políticos en la gobernanza tecnológica internacional.

No nos adelantemos

La IA está transformando el mundo del trabajo. No obstante, la realidad es que es muy pronto para conocer su impacto por completo. Ahora mismo nos encontramos en un interludio: la tecnología existe, pero no se ha adoptado masivamente.

Los más optimistas esperan que esta revolución tecnológica cree más oportunidades laborales de las que destruya, pero muchos no creen que sea así. La IA realiza algunos trabajos a menor costo, mejor y más rápido que nosotros. Ya estamos viendo como los entry level jobs se ven afectados por su irrupción. ¿Será que lo único que queda es desarrollar habilidades compatibles con la IA?

The tasks that entry-level jobs entail—data collection and entry, writing, information gathering, and assistance tasks—are easily replaceable by artificial intelligence. Thus, in today's world of work, AI is a double-edged sword for young people: a great productivity advantage, while simultaneously transforming into competition.

Not only are they easily automatable, but employers themselves are increasingly willing to do so. According to the Future of Jobs 2025 report by the World Economic Forum, 41% of employers expect to reduce their workforce due to the implementation of AI. It can automate people's work easily and at low costs. This mainly affects young people, who used to enter the labor force to perform these basic tasks in order to gain experience and develop professionally.

More and more employers are using AI for tasks that interns used to do. Thirty-seven percent of employers prefer this technology over interns. Added to this is the fact that the positions still available offer lower compensation than before, as workers are expected to use AI, which lowers labor costs.

All of this generates a major problem for the future: without internships or junior jobs, workers are not being trained to perform complex tasks. Saving time and money today costs companies productivity in the future. Job creation needs to adapt to this new technology rather than generating positions that can be easily replaced in the future.

Can University Save Us?

A particular fact about this trend is that it is severely affecting young people with university degrees. While it was previously believed that going to university guaranteed a good job or even upward social mobility, that is no longer the reality. According to specialists, AI can increase unemployment in white-collar jobs and other administrative roles, which are precisely those that require university-educated workers. Even careers that were considered useful or well-paying for the future, such as those related to programming and computer science, are being replaced by AI, which is an excellent coding tool.

Furthermore, these young people, along with employers, consider that one of the causes of this problem is the skills gap in universities. Higher education is preparing people for a labor market that no longer exists. Programs are outdated, and in many majors, there are few opportunities to acquire relevant practical experience for today's positions. This is not a problem derived exclusively from the use of AI, but a widespread trend in higher education. Faced with the emergence of new technologies, the university bureaucracy fails to catch up with new practices.

What Else Do We Know About the General Impact of AI on Work?

The World Economic Forum considers AI to be one of the main currents transforming the global economy, with multiple companies rushing to incorporate this technology into their production models. The optimistic side believes that AI can generate new jobs, since many occupations are only partially exposed to automation, meaning they could be complemented by AI, while it simultaneously creates job categories that we cannot imagine today. That is to say, only certain tasks and functions will be automated and performed by AI, and this will be an addition to the work done by people.

In fact, AI can have a democratizing effect on digital literacy and education, as it is a technology so easily available that it can be used for technological purposes. This has positive effects on employment by facilitating the building of technological skills and, consequently, improving employability prospects. Therefore, instead of eliminating entry-level opportunities, companies should use AI to train the next generation of professionals.

However, AI is also having a negative impact on the labor market as a whole, not just on young people. AI algorithms are powering the platform economy, and with it, the labor precariousness it brings when regulation and inclusion are absent. In Latin America and the Caribbean, nearly 40 percent of platform workers are excluded from health and social security coverage.

Moreover, the few jobs emerging to sustain the AI economy are precarious and feature poor working and salary conditions. They are known as “invisible” jobs, such as data annotators and content moderators, among other tasks that involve correcting, verifying, and performing certain duties that AI struggles with. These roles, which involve long working hours and little protection against violent content, appear mainly in countries of the Global South. Thus, historical dynamics are fed, where the Global South contributes to AI development in companies of the Global North without receiving proportional benefits, raising ethical and political challenges in international technological governance.

Let's Not Get Ahead of Ourselves

AI is transforming the world of work. However, the reality is that it is too early to completely know its impact. Right now, we find ourselves in an interlude: the technology exists, but it has not been massively adopted.

The most optimistic expect this technological revolution to create more job opportunities than it destroys, but many do not believe this will be the case. AI performs some jobs at a lower cost, better, and faster than we do. We are already seeing how entry-level jobs are affected by its emergence. Could it be that the only thing left is to develop skills compatible with AI?

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