Un nuevo Plan Nuclear para la Argentina
A New Nuclear Plan for Argentina
El pasado 10 de diciembre, el presidente Javier Milei protagonizó una cadena nacional en el aniversario del inicio de su gestión. Acompañado por los ministros de su gabinete, llevó a cabo un relevamiento de los logros alcanzados así como anunció nuevas metas para el resto del período. Entre ellas destacó el lanzamiento de un Plan Nuclear diseñado para revalorizar los reactores ya existentes y atraer las inversiones de las principales empresas de tecnología del mundo, prometiendo crear nuevos puestos de trabajo y potenciar la economía.
On December 10, President Javier Milei delivered a national broadcast on the anniversary of the beginning of his administration. Accompanied by his cabinet ministers, he carried out a review of the achievements reached as well as announced new goals for the remainder of the term. Among them, he highlighted the launch of a Nuclear Plan designed to revalue existing reactors and attract investments from the world's leading technology companies, promising to create new jobs and boost the economy.
El pasado 10 de diciembre, el presidente Javier Milei protagonizó una cadena nacional en el aniversario del inicio de su gestión. Acompañado por los ministros de su gabinete, llevó a cabo un relevamiento de los logros alcanzados así como anunció nuevas metas para el resto del período, entre las que destacó el lanzamiento de un Plan Nuclear diseñado para revalorizar los reactores ya existentes y atraer las inversiones de las principales empresas de tecnología del mundo,prometiendo crear nuevos puestos de trabajo y potenciar la economía.
¿Por qué? Porque estas compañías han descubierto que necesitan mayores recursos energéticos para abastecer los centros de datos que dan vida a la Inteligencia Artificial. Esta necesidad responde a la demanda energética de una fase específica del funcionamiento de la IA: la de inferencia, aquella en la que el sistema utiliza la información que ha incorporado previamente para responder a consultas (como es el caso de IAs como Chat GPT) y a su vez aprender nuevos datos. Esta fase consume, tomando por ejemplo a Chat GPT, más de 500 MWh por día cuando la primera fase, la de entrenamiento, tomó en su totalidad un estimado de 1.287 MWh (de Vries, 2023). Esta realidad supone un desafío para las big tech con proyectos de IA en curso, causando que una empresa como Microsoft firmase un acuerdo con la empresa Constellation en septiembre pasado para comprar la totalidad de la energía que produjeran los reactores ubicados en la central de Three Mile Island por los próximos 20 años, un sitio recordado por ser el escenario de un terrible accidente nuclear en 1979.
A la necesidad de aumentar los recursos energéticos se suma la de hacerlo de forma sostenible (o sea, evitando la emisión de gases de efecto invernadero), y la energía nuclear se erige como una opción “limpia” y continua frente a las intermitencias de otras opciones amigables con el ambiente, como la energía solar o hídrica. Este resurgir nuclear, sin embargo, genera preocupación en grupos ambientalistas en tanto las centrales pueden suponer el riesgo de accidentes nucleares. Además, supone costosas inversiones y la necesidad de subvenciones estatales para acelerar el lento proceso que supone la reactivación de reactores o la construcción de nuevos: volviendo al caso de Three Mile Island, la planta no entraría en funcionamiento hasta el 2028. Es en este escenario que cobran protagonismo varios proyectos de reactores modulares (conocidos como SMR en el mundo, Small Modular Reactor), los cuales son más pequeños que sus contrapartes tradicionales y, por ende, más rápidos y baratos de producir. Además, debido a su tamaño, son más fáciles de transportar y algunos modelos incluso pueden instalarse en el propio edificio al que van a abastecer, dándole la oportunidad a las big tech de ampliar terreno y establecer centros de datos en lugares lejanos.
Reactores made in Argentina
Volvamos al anuncio del Plan Nuclear en la última cadena nacional. Diez días después, el 20 de diciembre, el presidente Milei protagonizó un nuevo comunicado oficial acompañado del jefe del Consejo de Asesores, Demian Reidel, así como del actual Director General del OIEA (Organismo Internacional de Energía Atómica), Rafael Grossi. Reidel destacó el carácter 100% nacional de la producción de los reactores modulares que proyecta la Argentina y reconoció el capital humano capacitado con el que cuenta el país para llevar a cabo el Plan Nuclear. El punto central del mismo es, obviamente, el desarrollo de reactores nucleares modulares en el predio del Complejo Nuclear Atucha, ubicado en la localidad bonaerense de Lima y en el cual se hallan los reactores tradicionales Atucha I y II.
Sin embargo, en ese mismo predio ya se viene construyendo desde 2014 un reactor modular nacional: el CAREM. El proyecto es uno de los pioneros mundiales en el rubro de los reactores modulares, y en la actualidad la obra se encuentra completada al 85%. Sin embargo, el financiamiento necesario para finalizarlo ha sido congelado durante la corriente gestión, lo que ha generado confusión para quienes se dedican a la energía nuclear en el país. Hace unos días el presidente de la CNEA (Comisión Nacional de Energía Atómica), Guido Lavalle, anunciaba el cese de la construcción del CAREM y revelaba el cambio de rumbo de la CNEA hacia la investigación y desarrollo de otros modelos de reactores modulares más convenientes para la demanda actual. El organismo ahora entiende al CAREM como un proyecto “de aprendizaje” para nuevos y mejores reactores que podrían permitirle a la Argentina convertirse en un hub energético para las grandes empresas tecnológicas, atrayendo no solo cuantiosas inversiones en sectores de I+D para los proyectos nucleares, sino también para potenciar el desarrollo de regiones del país sin aprovechar llevando reactores modulares que mejoren la oferta energética del país en general y cuyo funcionamiento también genere puestos de trabajo. Es en este último punto que cobran especial importancia las provincias patagónicas: los lugares fríos son ideales para el establecimiento de bases de datos de IA, ya que estas alcanzan altas temperaturas debido a su funcionamiento constante.
La iniciativa supone en resumen una oportunidad prometedora para no solo desarrollar aún más el interior del país, sino también para transformar a la Argentina en un país líder en producción y exportación de reactores modulares, sobre los cuales ya tiene experiencia. Sin embargo, su éxito dependerá de la articulación de políticas públicas entre la CNEA y el gobierno nacional para no caer en la desindustrialización nuclear en pos de perseguir la competitividad en el emergente mercado de reactores modulares.
On December 10, President Javier Milei delivered a national broadcast on the anniversary of the beginning of his administration. Accompanied by his cabinet ministers, he carried out a review of the achievements reached as well as announced new goals for the remainder of the term, among which he highlighted the launch of a Nuclear Plan designed to revalue existing reactors and attract investments from the world's leading technology companies, promising to create new jobs and boost the economy.
Why? Because these companies have discovered that they need greater energy resources to power the data centers that give life to Artificial Intelligence. This need responds to the energy demand of a specific phase of AI operations: inference, the stage in which the system utilizes previously incorporated information to respond to queries (as is the case with AIs like ChatGPT) and, in turn, learn new data. This phase consumes—taking ChatGPT as an example—more than 500 MWh per day, whereas the first phase, training, took an estimated 1,287 MWh in its entirety (de Vries, 2023). This reality poses a challenge for big tech firms with ongoing AI projects, causing a company like Microsoft to sign an agreement with the firm Constellation last September to purchase all the energy produced by the reactors located at the Three Mile Island plant for the next 20 years—a site remembered for being the setting of a terrible nuclear accident in 1979.
In addition to the need to increase energy resources, there is the requirement to do so sustainably (that is, avoiding greenhouse gas emissions), and nuclear energy stands as a "clean" and continuous option against the intermittencies of other environmentally friendly options, such as solar or hydro power. This nuclear resurgence, however, generates concern among environmental groups, as power plants can pose the risk of nuclear accidents. Furthermore, it entails costly investments and the necessity of state subsidies to accelerate the slow process involved in reactivating reactors or building new ones: returning to the case of Three Mile Island, the plant would not enter into operation until 2028. It is within this scenario that various Small Modular Reactor projects (known globally as SMRs) take center stage; these are smaller than their traditional counterparts and, therefore, faster and cheaper to produce. Moreover, due to their size, they are easier to transport, and some models can even be installed within the very building they are going to power, giving big tech firms the opportunity to expand their territory and establish data centers in remote locations.
Reactors Made in Argentina
Let us return to the announcement of the Nuclear Plan in the latest national broadcast. Ten days later, on December 20, President Milei led a new official announcement accompanied by the head of the Council of Advisors, Demian Reidel, as well as the current Director General of the IAEA (International Atomic Energy Agency), Rafael Grossi. Reidel highlighted the 100% national character of the production of the modular reactors projected by Argentina and recognized the trained human capital the country possesses to carry out the Nuclear Plan. The central point of the plan is, obviously, the development of small modular nuclear reactors on the grounds of the Atucha Nuclear Complex, located in the town of Lima in Buenos Aires Province, where the traditional Atucha I and II reactors are situated.
However, a national modular reactor has already been under construction on those same grounds since 2014: the CAREM. The project is one of the world pioneers in the field of modular reactors, and currently, the work is 85% complete. Nevertheless, the financing necessary to finalize it has been frozen during the current administration, which has generated confusion for those dedicated to nuclear energy in the country. A few days ago, the president of the CNEA (Comisión Nacional de Energía Atómica), Guido Lavalle, announced the cessation of CAREM's construction and revealed the CNEA's shift in direction toward the research and development of other modular reactor models that are more suitable for current demand. The agency now views CAREM as a "learning" project for new and better reactors that could allow Argentina to become an energy hub for large technology companies, attracting not only substantial investments in R&D sectors for nuclear projects but also boosting the development of untapped regions of the country by bringing in modular reactors that improve the country's overall energy supply and whose operation also generates jobs. It is on this last point that the Patagonian provinces take on special importance: cold places are ideal for establishing AI data centers, as these reach high temperatures due to their constant operation.
In summary, the initiative represents a promising opportunity to not only further develop the interior of the country but also to transform Argentina into a leading country in the production and export of modular reactors, an area in which it already has experience. However, its success will depend on the coordination of public policies between the CNEA and the national government to avoid falling into nuclear deindustrialization in the pursuit of competitiveness in the emerging market of modular reactors.